Puerto Vallarta, Jalisco. 07 de Marzo del 2019

 

“AHORITA ME VOY A COMER UNOS TAQUITOS” …

Mientras en Puerto Vallarta todo mundo se enteró a través de las redes sociales que fueron las investigaciones de los familiares de la menor de 15 años secuestrada que los llevó a encontrarla en un lugar cercano a la ETI, y que los mismos padres denunciaron el mal trato que recibieron de los fiscales, en Guadalajara el Fiscal Gerardo Octavio Solís Gómez, declaró que los sabuesos de la Fiscalía Regional ya estaban investigando el caso.
Y es que los familiares según denunciaron recibieron como respuesta un “ahorita no, me voy a comer unos taquitos…” de parte de la Fiscalía cuando denunciaron la desaparición de la chica. Si es verdad la aseveración, sería una grave omisión de responsabilidades de quien se supone debe de ser un aliado de la sociedad, en los momentos de angustia de la familia cuando no regresa a casa uno de sus integrantes.
No pueden ser insensibles –o irresponsables— los funcionarios de la Fiscalía, si es que de verdad dieron esa respuesta a los familiares de la chica, así haya sido por voluntad propia o no.
El caso escaló hasta la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que abrió una queja de oficio por la inacción de la Fiscalía de Jalisco. En días pasados estuvo en el Puerto, Alfonso Hernández Barrón, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, para rendir su informe, recibiendo la queja de los padres de la menor, sobre la forma en cómo dijeron que fueron tratados al solicitar la ayuda oficial, ordenando Hernández Barrón una investigación sobre los hechos.
El Fiscal de Jalisco Gerardo Octavio Solís Gómez explicó que los sabuesos de la dependencia sí estaban trabajando en el caso, que estaban siguiendo una investigación previa. Será la CEDH la que determine la verdad de lo sucedido, lo real es que fueron los familiares de la menor, los que, apoyados por personas de la sociedad civil, dieron con el paradero de la niña.

EN TERAPIA INTENSIVA EL PRI CELEBRA 90 AÑOS DE VIDA

En Puerto Vallarta la celebración de los 90 años de vida del Partido Revolucionario Institucional, pasó desapercibida. Simple y sencillamente no hay interés y de aquellos multitudinarios eventos en los que el auditorio “Luis Donaldo Colosio” se veía rebasado, solo quedan los recuerdos.
Iván Bravo Carbajal, presidente del Comité Municipal del partido, es un político joven, que ve con claridad lo que se vive en estos momentos, en el PRI. No tamiza el tema, al contrario, es realista y directo: “No hay interés”. No hubo festejos porque simple y sencillamente a nadie le interesó. Tal parece que para el PRI estatal Vallarta no existe, o tal vez por temor a que se repitiera aquel pasaje en el que la dirigencia estatal tuvo la puntada de convocar a reuniones municipales, para que los priistas expresaran el porqué de su derrota electoral.
Aquello fue una exhibición del sentimiento del priismo vallartense: asistieron alrededor de 25 personas fieles a su partido, que habla bien de ellos, que están en las buenas y en las malas con su partido. Al mismo tiempo fue la respuesta de la gente a una obviedad: buscarle tres pies al gato, sabiendo que tiene cuatro.
¿A poco no se conocían el porqué de las derrotas del priismo? Todo mundo lo sabe, por eso los priistas se enojaron más. ¿Nos quieren ver la cara de pendejos?, comentó en esa ocasión un priista de abolengo que se negó a asistir, “yo tengo trabajando toda la vida en las campañas, en los trabajos del partido, he visto pasar y pasar a políticos buenos, muy buenos, malos y de lo peor, algunos soberbios no se dignaban saludarte a pesar de que andábamos en la “chinga” de las campañas, esos indolentes, el compadrazgo y la corrupción nos cobraron fractura, vea en dónde estamos son necesarios movimientos para la recuperación del partido”.
Expresiones como estas abundan, después de que el PRI cayera en las profundidades de las preferencias electorales. Pero no todo está perdido para el PRI, hay mucha gente que espera una transformación real y efectiva del partido, no la misma gata revolcada. Lo que siempre han querido los priistas, es libertad para escoger sus candidatos, libertad para decidir, que ya no sean los mismos de siempre los que deciden y los beneficiados.
En su asamblea nacional el PRI ya dio un paso a su transformación, se aprobó que la elección de la dirigencia nacional sea abierta, que sea organizada por el Instituto Nacional Electoral, INE, e iniciar desde abajo con la transformación. Dos situaciones están a la vista: 1. – ¿Tendrá respuesta de la militancia el partido en este proceso después de que lo llevaron a esa situación intereses personales? 2. – Al más puro estilo priista ¿no habrá divisiones después de la elección, que sea el acta de defunción del partido? Lo anterior porque hay dos corrientes, una que apoya el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas, otra la de Peña Nieto, que quiere al ex secretario de Salud Narro.
El PRI ha dado muestras de recuperación, de levantarse de la lona, pero hoy cada día salen más corrupciones de Peña Nieto y sus funcionarios, de sus gobernadores, de sus alcaldes, que van en detrimento del partido, aunque corrupción en todos los partidos la hay. Va a ser difícil la recuperación, pero en el PRI hay talento de jóvenes que quieren cambiar su destino, jóvenes con visión y ganas, el problema es que los dinosaurios enquistados y los “bebesaurios” rapaces hijos de papi, siguen creyendo que el partido es de ellos.

LA DEL ESTRIBO

200 MILLONES DE PESOS. – Durante el sexenio de Aristóteles Sandoval Díaz, se hablaba de lo cansado de la línea del Colector Norte-Centro, el problema estuvo latente, no solo en ese sexenio, también en el anterior. Por aquel entonces se hablaba de 500 millones de pesos para la rehabilitación total. Hoy lo cansado de las líneas aflora. La ruptura del colector por el rumbo de la Agencia Municipal de Mojoneras, es una consecuencia de ello. Lo mismo pudo haber ocurrido en las administraciones del Seapal de Humberto Muñoz Vargas, César Abarca Gutiérrez, Andrés González, e inclusive si el organismo se hubiera municipalizado. Esta es una emergencia sanitaria, ambiental, de salud, en la que deben de unir sus esfuerzos gobierno e iniciativa privada desde sus ámbitos, con el objetivo de conseguir los recursos para la reparación del tramo del Colector, que según cálculos esa etapa asciende a 200 millones de pesos.