Puerto Vallarta, Jalisco. A 4 de Novmebre del 2019

 

Obispo Ofició la Misa en
Panteón 5 de Diciembre

 
 
 

Luis Artemio Flores Calzada.

 
 
 

Por: Adolfo Torres Martínez

Mientras los seres humanos estén dispuestos a cambiar y arrepentirse de sus pecados; Dios está dispuesto a perdonar a todo, incluyendo a narcotraficantes, asesinos y ladrones, siempre y cuando ese remordimiento se haga en vida.
Lo anterior fue señalado por el obispo de la ciudad de Tepic, Nayarit, Luis Artemio Flores Calzada, al ser cuestionado por Siempre Libres este fin de semana en esta ciudad de Puerto Vallarta, tras oficiar la misa de Día de Muertos.
“Si alguien ha fallado en su vida, sepa que Dios es un padre misericordioso que siempre está dispuesto a perdonar a todos por grave que sea su pecado, ya hablaba incluso de nuestros hermanos a lo mejor narcotraficantes a lo mejor quienes han quitado la vida, quienes han robado, quienes han dañado a sus eres, todos tenemos la oportunidad de convertirnos”.
El prelado fue entrevistado luego de celebrar la homilía por el Día de Muertos en el panteón 5 de Diciembre de Puerto Vallarta, en donde aclaró que Dios es incorruptible a diferencia de algunos juzgadores.
“Siempre es bueno pensar que vamos a morir y que al morir tenemos que darle cuentas al gran juez que es Dios y ahí no hay favoritismos, ni tampoco hay que comprar a los jueces, porque el señor no se vende, simplemente nos pide cuentas”.
Por lo que Flores Calzada, agregó que cualquier pecado cometido por los seres humanos, puede ser perdonado por Dios, pero el arrepentimiento se debe de dar en este plano de la existencia.
“Pensemos que un día vamos a morir, pero mientras vivimos hay que hacer siempre el bien, si hemos hecho el mal, pues hay que arrepentirnos cambiar, tenemos siempre la oportunidad de cambiar en esta vida”.
El dirigente eclesiástico en la región, aclaró, que, si alguien ha fallado en su vida, sepa que Dios es un padre misericordioso que siempre está dispuesto a perdonar a todos por grave que sea su pecado.
Finalmente, invitó a los fieles católicos a orar por aquellos seres queridos que ya fallecieron al tiempo de enmendar el camino, en caso de haber cometido errores graves.
“Por eso la invitación, primero a recordar a nuestros seres queridos, que nuestra oración les sirve para que ellos estén con Dios y que nosotros pensemos que algún día vamos a vivir, pero mientras vivimos hay que hacer siempre el bien, si hemos hecho el mal, pues hay que arrepentirnos cambiar, tenemos siempre la oportunidad de cambiar en esta vida”.