Puerto Vallarta, Jalisco. A 17 de Junio del 2017

 

Es la La Dolce Vita
el Pulso de Vallarta

 
 
 

Mis Lugares Favoritos del Puerto

 
 
 

Por Rodrigo Aguilera Morales

PUERTO VALLARTA, Jalisco.- (Especial para SIEMPRE LIBRES) En mi primer texto sobre mis lugares favoritos en Puerto Vallarta publicado hace dos sábados en este diario, hice referencia a Tacos Neto por su excelente relación entre calidad, servicio y precio. Ahora me muevo hacia otro clásico de la ciudad, la Dolce Vita en el Malecón.
Reitero que mi intención dista mucho de ser una competencia a los textos sobre gastronomía que el maestro Héctor Colín ha publicado en SIEMPRE LIBRES. Son simplemete apuntes sobre sitios que recomiendo ampliamente a quienes vienen a esta sucursal del cielo y que nada tiene que ver con darme aires de chef o gourmand o gastrónomo.
Simplemente un enamorado de esta región del mundo en la que hemos sido bendecidos todos en vivir.
La Dolce Vita es un restaurante italiano, operado por italianos, que viven en México y que aman tanto nuestra patria que se han vuelto ellos mismos mexicanos.
Aunque ya conocía la Dolce Vita conocí a Paolo Marian hace más de diez años cuando formó parte de la rebelión para que la CANIRAC Vallarta dejara de ser utilizada por Héctor Pérez como trampolín politico.
Paolo. italiano de nacimiento pero vallartense por adopción, ya era mexicano en aquella fechas y ya estaba interesado en temas políticos —como buen italiano— y sociales.
Jugamos futbol juntos varias veces, lo vi participar en campañas políticas y se ganó m´s mi respeto. Me compartió los proyectos de Nuevo Vallarta y la colocación de sillas en el malecón, del cual la Dolce Vita fue pionero.
Pero me llamó más la atención el nivel del termómetro de Vallarta que le otrogan al restaurante quienes saben de turismo en todo el mundo.
Si la “Dolce” está bien, Vallarta está bien, Con su sucursal en Fluvial en marcha, el local de malecón quedó como el único restaurante respetable en esa zona que sobrevive a las rentas impacables en dólares pero que sigue atrayendo cada día a quienes quieren saborear esa cocina sencilla hecha con arte y pasión desde hace lustros y que es ahora, tras la salida del CARLOS OBRIANS el símbolo del malecón de Puerto Vallarta.
Una nota adicional, esa sí de sibarita es la de recomendar una vez terminada la cena en la Dolce Vita el pedir una copa del tradicional limoncello.
El limoncello (o limoncino) es un licor típico de Italia, obtenido por la maceración en alcohol de la cáscara de limón y posiblemente de otros cítricos, mezclado con un jarabe de agua y azúcar. Se trata de un producto típico de la región de Campania, elaborado en particular con los limones cultivados en la Costa Amalfitana, en el Golfo de Salerno.
Tras al menos un mes de vencimiento en la botella, se convierte en el licor de color amarillo clásico, especialmente adecuado para ser disfrutado como un digestivo después de las comidas. Se consume muy frío. Y se suele emplear en repostería con el objetivo de aromatizar pastas de dulces o gelatinas.
El limoncello también se produce en otras partes de Italia con los limones del lago de Garda, Trieste, Trentino y Sicilia.
Pero si aún quedan ganas de probar algo nuevo, delicioso, está el pedir el melocello que a partir de este verano puede degustarse en la Dolce Vita.
El Meloncello es un licor de crema de melón típica del sur de Italia: fragante, fresco y cremoso. Licor muy agradable al paladar. Su elaboración a base de zumo natural de Melón Cantaloup, azúcares naturales y de toda su mezcla, nace como resultado un delicioso y delicado licor. Ideal como Aperitivo, o para después del Postre.
Con su menú cosmopolita pero nada pretencioso, su ambiente, su servicio, su ubicación, y su perseverancia desde hace décadas sin duda la Dolce Vita es uno de mis lugares favoritos de Puerto Vallarta.