Puerto Vallarta, Jalisco. A 17 de Junio del 2017

 

Gustavo Toscano Moreira:
Amar a su Familia lo Sanó

 
 
 

Gustavo Toscano Moreira.

 
 
 

Por: Adolfo Torres Martínez

Cuando una persona enferma, la mayor fuerza de sanación está en los seres queridos, sólo el amor a la familia logra que una persona logra recuperarse prácticamente al cien por ciento cuando se busca vivir muchos años para seguir amando a los suyos.
Tal es el caso de Gustavo Toscano Moreira a quien un día de tantos la fatalidad toco su puerta y estuvo tan grave que los médicos le daban muy pocas posibilidades de seguir en este mundo, sin embargo, la voluntad, el tesón y el amor de los suyo prácticamente hicieron el milagro.
A poco menos de un año de que una embolia lo postrara en su cama y lo dejara ciego, hoy el hombre puede acudir personalmente a la presidencia municipal a cobrar el producto de su jubilación, eso le hace bien dice.
“Hace nueve meses me enferme de una embolia y un infarto, la cual me dejo como secuelas de que duré un mes y medio encamado totalmente y además ciego y no poder caminar muy bien, pero con mucho esfuerzo logre salir adelante porque vi como mis hijos y mi esposa sufrían, ellos me dieron ánimo para seguir adelante y poco a poco, pero con mucho ejercicio he salido adelante, aquí estoy viviendo para contarlo”.
Señaló que gracias a Dios ya anda caminando después de estar prácticamente como un vegetal, ya que señaló que Dios le dio la oportunidad de seguir viviendo y hay que aprovechar.
Sobre su recuperación física dijo que ya lleva un 95% de recuperado el movimiento en su pie y brazo izquierdo “ya casi voy llegando al cien y lo tengo que lograr”.
Dijo que sus hijos y su esposa están muy contentos porque ven que ven como el hombre que trabajar por 24 años en la policía municipal es aguerrido y quiere quedar al cien.
No obstante, señaló que “hubo momentos de desesperación, ya que me llegó una depresión muy fea y pensé en quitarme la vida, pero gracias a Dios recapacité y estoy aquí”.
Yo estoy jubilado (por el Ayuntamiento), pero me fui directamente a la Naval porque ahí tengo seguro por parte de mi hijo y ahí me están atendiendo, me están haciendo todos mis estudios y gracias a Dios muy bien atendido”.
Es así como este hombre festejara el Día del Padre, con el mejor regalo que se puede tener estar prácticamente sano, luego de estar a punto de fallecer.