Puerto Vallarta, Jalisco. A 11 de Agosto del 2018

 

La Poesía Acorta Distancias

Por Raúl Gibrán

La poesía no sabe de fronteras y hablo no exclusivamente de las geográficas, podemos hablar de las ideológicas, del lenguaje o del tiempo, la poesía desde mi limitada perspectiva se puede disfrutar de muchas maneras. Hoy les comparto tres poemas de países muy distantes uno del otro, de la poeta y editora Miao-yi Tu de Taiwan, de la poeta y editora Maria Kobets de Bielorrusia y del poeta y gestor cultural Roberto Reséndiz radicado en Zamora Michoacán.

Los invito a buscar más sobre la vida y obra de estos tres poetas en internet, seguro disfrutarán de su talento. Los poetas que hoy presentamos somos sin lugar a dudas muy distintos uno del otro, pero los une la pasión por la poesía, que su obra ha sido traducida a varios idiomas y que son ganadores de varios premios de poesía.

 

Las hijas de Siraya

Miao-yi Tu (Taiwan)

Ellas son hijas de Siraya,
pero no saben que
en sus ojos faltan el alma.
Aunque encuentren con el espíritu ancestral bajo el árbol de coral indio,
no pueden iniciar una conversación,
porque la abuela solo habla siraya,
y ellas japonés, taiwanés, mandarín, inglés,
pero no siraya.
Se miran la una a la otra,
pero no pueden comunicarse.

La abuela vivía cuando los ciervos corrían la tierra.
Le gustaba cantar y cuidar a ellos en la colina.
Solía poner flores en la cabeza;
cultivaba camote en el campo;
criaba a sus niños en la choza.
Murió en el campo desolado sin ciervos ni árboles,
sobre su tumba se levantaron rascacielos brillantes.
La muerte puso fin a sus cantos
y nadie entiende sus cantares,
ni siguiera sus descendientes.
Desconocen su lengua materna, las hijas de Siraya
bailan al compás de la música colonialista,
y beben con total ignorancia.

—Traduccion:Khedika Gadhoum

 

The creature
Maria Kobets

What do you see, a creature,
blinded by the yellow and red glitter of gold?
Colors of land?..
No!..
Your only color – is yellow-red!
Sunrise and sunset?..
Can you see them?
Your only sun – is cold metal,
which has finally ruined your eyesight!
...So, why are you silent?
Can you hear?..
And what you hear, a creature, having been stunned by the tinkling of coppers?
A beautiful singing of birds in the evenings?
No!..
Sacral sounds of the temples in the village?
Of course not!
How can you hear what you have never heard, the creature,
which was born in the cold glare of coppers.
Deaf!..
Blind!..
Insensitive!..
Dirty creature
which was born to bring death on Earth!..

 

AHORA LA CIUDAD
Roberto Reséndiz
 
Ahora la ciudad puede paladear su nombre
libar la sangre
convertir la carne en ceniza
hablar del pubis
de la voz de los azulejos.
 
Ahora la ciudad
puede gritar el sabor de los costados
suspirar abiertamente
por el olor de la entrepierna.
 
Ahora la ciudad puede hablar de sus ojos y pestañas
deletrear los labios
abrir con la lengua las comisuras de la boca
reconciliar el sueño
el invierno insignificante de la almohada.
 Ahora la ciudad
puede cantar sonetos
escritos en la soledad de un cuarto
repetir su nombre
hasta que quede ronca
burilar las letras en las paredes
chasquear un látigo
repicar los campanarios
un verso amargo
que carcoma la ventana de los huesos.
 
Ahora la ciudad puede romper las lanzas de madera
desenterrar el hacha de los guerreros
declarar su enojo
pintar el rostro para la última batalla
secar al sol la furia acumulada
tasajear la piel y las palabras.
 
Ahora la ciudad
puede violentar el silencio que le impusieron las prisiones
teñir con óleo la espalda seductora
los refugios intensos de su cuerpo
el latido
el convulso vientre.
 
Ahora la ciudad
puede gritar
a los cuatro vientos
los besos de las tres de la mañana
exhibir los secretos
el naufragio
el sinuoso camino al cementerio.
 
Ahora la ciudad
puede humedecer la piel y los instintos
recordar la lluvia de palabras
la habitación azul
el perfume de las rosas
la fragancia de los alcatraces
el amor que el mar les trajo entre las olas.
 
Ahora la ciudad puede gritar su nombre
mordisquear el secreto
la piel
entumecida…