Puerto Vallarta, Jalisco. A 30 de Octubre de 2015

 

EL MAL DE LOS LENGÜETAZOS

Gran indignación causó entre el pueblo el hecho de que JAVIER DUARTE, GOBERNADOR CONSTITUCIONAL del ESTADO DE VERACRUZ, se haya reído, y haya ignorado a la mamá de una mujer desaparecida hace 3 años en un bar de ORIZABA, quien le reclamaba por la pésima investigación que sobre el caso ha hecho la FISCALÍA, y quien solicitaba una reunión con
Él para abordar el tema. Lejos de discutir si la doña tiene razón o no respecto a lo que dice de la investigación que ha hecho el FISCAL, lo que quiero comentar es lo siguiente:

Desde siempre, y además en todo el mundo, la política no ha sido otra cosa que un nido de idiotas. ¿Por qué? Porque en el afán de ganar un municipio, un estado o incluso, hasta el país, los partidos no postulan al más preparado; sino al que más gente jala. Lo peor del caso, sin embargo, es que antes por lo menos tenían buenos asesores que los orientaban, y los aconsejaban sobre cómo deberían hacer las cosas, y eso salvó a muchos personajes históricos de exhibir su verdadera cara. Había decisiones muy acertadas, pero porque había buenos asesores detrás del gobernante; y tales asesores debían tener mucho conocimiento para poder aconsejar. En nuestros tiempos, al menos en MÉXICO, para ser asesor solo se requiere de una buena lengua. ¿Sabe por qué amable lector? Porque hoy el asesor es una especie de lame huevos que, a puro lengüetazo, tiene qué aplaudirle al político todo lo que hace, o si no lo despiden. ¿Ve usted por qué ahora tenemos tan malos gobernantes?
En el caso que estamos comentando, nada le costaba al C. GOBERNADOR detenerse, brindarle de buena gana la atención a la señora, concederle la audiencia que pedía (que dicho sea de paso es un DERECHO CONSTITUCIONAL que todos tenemos como mexicanos), y no tomar esa actitud de “soy el GOBERNADOR y me vale madre”. Por supuesto, ya después que se dio a conocer por los medios lo sucedido, los “brillantes” burros que DUARTE tiene como asesores le aconsejaron que se disculpara, y que le concediera para hoy viernes la audiencia a la señora. Pura hipocresía institucional, porque es obvio que el GOBERNADOR no tiene ganas, y que la audiencia la concede para dos cosas: 1. Para callar a los medios. 2. Para darle el avión a la doña como se lo dio antes, solo que ahora de forma diplomática como lo debió haber hecho para por lo menos cuidar su imagen. ¿O de veras cree usted que el GOBERNADOR tomará en cuenta a la señora? Yo no.

Aquí la idea es que nuestros gobernantes deben volver a la práctica de contratar buenos asesores, y no a los burros que tienen hoy. Que aprendan nuestros políticos a escuchar una verdad aunque les duela, y rectificar el camino si tienen qué hacerlo. Hace ya algún tiempo le contaba Yo una historia que, a raíz de lo que estamos comentando vuelvo a reproducir: Esta historia, que tiene mucho de cierto al final, dice así: Había una vez un rey que quería ir de pesca. Llamó a su pronosticador del tiempo y le preguntó el estado del mismo para las próximas horas. Éste lo tranquilizó diciéndole que podía ir confiado pues no llovería. Como la novia del monarca vivía cerca de donde éste iría, se vistió con sus mejores galas. Ya en el camino, se encontró con un campesino montado en su burro quien al verlo le dijo: “Señor, es mejor que vuelva porque va a llover muchísimo”. Por supuesto el rey siguió su camino pensando: “Que sabrá este tipo si tengo un especialista muy bien pagado que me dijo lo contrario. Mejor sigo adelante”. Así lo hizo, y por supuesto llovió torrencialmente. El rey se empapó y la novia se rio de él al verlo en ese estado. Furioso volvió a palacio y despidió a su empleado, mandó llamar al campesino y le ofreció el puesto pero éste le dijo: “Señor, yo no entiendo nada de eso; nomás me fijo si las orejas de mi borrico están caídas, porque entonces eso quiere decir que lloverá”. Entonces el rey contrató al burro. Dicen que así comenzó la costumbre de contratar burros como asesores, que desde entonces tienen los puestos mejor remunerados en el gobierno. No sé si de verdad haya ocurrido lo del cuento, pero de que los gobiernos están llenos de burros, ni dudarlo. ¿O usted qué opina? Contacto: elbastonazo@hotmail.com y 044 322 19 1 10 89.