Puerto Vallarta, Jalisco. A 18 de Enero del 2019

 

¿NOMÁS PORQUE TRAIN GUARACHIS?

El once de Enero de este año, Gabriel Quadri, excandidato presidencial por el Partido Nueva Alianza escribió en la red social Twitter: “Si México no tuviera que cargar con Guerrero, Oaxaca y Chiapas, sería un país de desarrollo medio y potencia emergente”; y claro, se le armó la bronca en grande con los “luchadores sociales” de escritorio que le tundieron a twitazos por todas partes. Luego, el Congreso de Oaxaca lo declaró “persona no grata” y bueno, de algún modo sigue dando qué hablar; pero lo lamentable de todo esto no es que lo haya dicho, sino que en efecto, muchos mexicanos piensan lo mismo.
Sí amable lector; no nos hagamos ni nos desgarremos hipócritamente las vestiduras. Debemos reconocer que los mexicanos, bien religiosotes y todo, pero también tienen sus prejuicios y en ese orden de ideas, un hecho innegable es que las personas de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, además de tener fama de ser muy limitados en su forma de ver la vida, también tienen un estigma: Ser pobres, “malagradecidos” y “mala cabeza”. No es mi caso; estoy felizmente casado con una mujer del Estado de Guerrero y he tenido la oportunidad de conocer gente muy valiosa de Chiapas y Oaxaca; ¿pero acaso no es cierto que muchos piensan así? ¿No es cierto que muchas veces le tenemos miedo a la gente nomás por venir de allá? Es más, Yo he escuchado personas que los llaman “indios”. Así que eso que dijo Quadri no me sorprende en absoluto. De hecho, y aunque nos duela, discriminar es ya parte de la cultura del mexicano. En las grandes ciudades las chicas blancas no salen con morenos; el católico desprecia sabroso al que no piensa como Él; la Ciudad de México es clasista con todas las letras y si quiere más pruebas, hay discotecas que no dejan entrar al que se ve pobretón o medio indígena. ¿Todavía nos asustamos? Qué hipócritas somos.
Hace días me contaba un colega ciego que había ido al Seguro Social para atenderse una molestia; esperó y esperó su turno hasta que le preguntó a la encargada por qué no lo pasaban si había llegado primero. ¿Qué cree que le respondió la mujer? Pues le dijo: “Primero paso a la gente que sí tiene cosas que hacer y después a ti”. ¿Se da cuenta? El pensamiento de la trabajadora del Seguro Social era que como mi amigo es ciego, no tiene nada que hacer. De ese tamaño es la ignorancia y discriminación con la que muchos mexicanos tratan a sus compatriotas; sin embargo, Yo no leo a ningún escandaloso twittero que promueva la igualdad en ese sentido. El político, incluyendo aquí a Andrés Manuel López Obrador, es igual con las minorías. Ven al indígena, a la persona con discapacidad, a la madre soltera y al pobre en general como un medio para alcanzar votantes; pero nunca consideran a nadie. Para el político hay “discapacitados”, “indios”, “pobres” y gente “de abajo”; pero no hay personas; todos somos clientes o votantes.
Así que… ¿De veras nos asusta tanto lo que dijo Quadri? Si dejamos a un lado la hipocresía reconoceremos que no. WhatsApp: 322 191 10 89.