Puerto Vallarta, Jalisco. A 18 de Agosto del 2017
 

Incrementa DIF beneficios a pacientes de la URR

 
 
 

Inicia la aplicación gratuita de la toxina botulínica tipo A

 
 
 

Con el objetivo de mejorar la rehabilitación de los pacientes y a tan sólo cuatro meses de que la Unidad Regional de Rehabilitación abrió sus puertas, el Sistema DIF, que preside Candelaria Tovar de Dávalos, logró beneficiar a 10 pacientes con la aplicación gratuita de la toxina botulínica tipo A, lo cual tuvo un valor aproximado de 100 mil pesos.
“Es un logro que nos enorgullece, en la familia DIF estamos muy contentos porque podemos ayudar a nuestra gente. Esta primera aplicación no tuvo ningún costo para ellos, gracias también al respaldo de empresas y personas de gran corazón que se han sumado a nuestros proyectos. Esta toxina permitirá en términos generales que los pacientes relajen los músculos que han estado utilizando de más, y los que no están funcionando comiencen a activarse”, explicó la presidenta del Sistema DIF.
Precisó que para brindar este beneficio a los pacientes de la URR, se contó con el apoyo de los hoteles Sunscape, Dreams Villamagna, Secret´s & Now Amber, de las empresas Aerotrón, Opequimar, de la Notaría N° 5, así como de la arquitecta Karen Malacara y la empresaria Martha Dau.
Por su parte, la doctora Valeria Lizaola, especialista encargada de la aplicación de la toxina botulínica tipo A, detalló que este tratamiento es viable en pacientes que tuvieron algún tipo de daño neurológico y los músculos muy tensos, lo cual limita hacer movimientos normales como caminar, sentarse correctamente o cambiarse.
“La aplicación de la toxina botulínica tipo A se realiza durante 3 a 6 meses, el costo promedio del frasco es de 10 mil a 12 mil pesos y muchos pacientes necesitan otra aplicación; hay casos en que una sola aplicación ayuda a mejorar mucho, en el tiempo que tú bloqueas el músculo los otros se fortalecen, entonces ya hay un mejor equilibrio”, explicó.
Detalló que a los tres días de la aplicación comienzan a verse los resultados, ya que el medicamento comienza a expandirse en el músculo, y los pacientes deben continuar con su rehabilitación para aprovechar el efecto de la sustancia. Cuatro meses después de la aplicación se les revalorará para identificar si con una dosis fue suficiente o requerirán más, “es muy importante que lo haga alguien que tenga la especialidad y el conocimiento de los músculos, porque si se inyecta en un área donde no se debe, puede causar problemas y paralizar otras zonas”, concluyó.