Puerto Vallarta, Jalisco. A 24 de Noviembre del 2017
 

Se Renta el Pueblo
Para Ocurrencias

 
 
 

El Malecón se Presta Para ser Desprestigiado…

 
 
 

Por: Héctor Colín

Puerto Vallarta, Jalisco.- Desde hace décadas se ha utilizado este bello puerto como escenario natural para películas que en su trama incluyen al paraíso, sin embargo, la tendencia se ha prostituido al grado de otorgarle facilidades a cualquiera que se presente con la intención de grabar cualquier cosa en esta bella ciudad sin importar el prestigio de quien dirige, la trama de la grabación o el objetivo de la misma.
Hace un par de años, a unos sujetos sin ninguna trascendencia y renombre se les prestaron algunas locaciones de esta ciudad para realizar una serie de grabaciones que a la postre dejarían mal parada la imagen de Puerto Vallarta debido a que la trama de la película consistió en un grupo de jóvenes que vinieron a este destino para emborracharse, drogarse y secuestrar a un sujeto que los libraría de la justicia pero los acercaría a la impunidad que para la audiencia de la película significaría una clara muestra de la corrupción que impera en este rancho.
Unas semanas atrás, algunas calles de esta ciudad fueron tomadas por los trailers de una novela que fue grabada en Vallarta. La molestia de los colonos no se hizo esperar y jamás se justificó la invasión con objetivos que pudieran traer beneficios para los afectados.
Ayer, por órdenes de algún subordinado del presidente municipal, alguien autorizó la colocación de un tianguis de pueblo, juegos mecánicos instalados en el malecón de Puerto Vallarta para unos sujetos que llevan meses en el puerto tratando de grabar una película llamada PRIMOS, que, por el nombre, responde a una producción de tres pesos que seguramente traerá ningún beneficio al destino. El malecón jamás tuvo y tendrá juegos mecánicos para sus visitantes, entonces, por qué razón habría que permitirle a una producción que vaya por su pequeño mundo diciéndole a su audiencia sobre la instalación de tianguis en uno de los atractivos del destino.
La prostitución de la imagen ha alcanzado magnitudes ofensivas para los vallartenses por la displicencia de las autoridades para permitir que cualquier hijo de vecino con una cámara y un guion pueda cerrar una calle, adueñarse de una colonia o desmadrar la imagen de las zonas atractivas del puerto.
Un trago amargo más que le hacen pasar a Arturo Dávalos por la pésima toma de decisiones de algunos de sus subordinados pendejos con iniciativa.