Puerto Vallarta, Jalisco. A 21 de Abril del 2017

 

A NO PERDER ESE LUGAR DE PRIVILEGIO

Definitivamente los cuerpos de seguridad municipal están cambiando. Ayer poco después del mediodía, frente a Soriana Pitillal, los tripulantes de la patrulla PV-289 auxiliaron a una familia a la que se les ponchó la llanta trasera de su automóvil. Los policías pusieron manos a la obra, cambiaron la llanta del vehículo, lo que habla bien de ellos y deja en alto en nombre de la Comisaría de la Policía y del ayuntamiento. Excelente actitud de los policías en estos momentos en que Puerto Vallarta está nuevamente de moda en base a la seguridad, lo que le ha valido reconocimientos nacionales, y mundial, para que la prensa destaque el destino como el más seguro del país, algo que no se debe de perder, y que está en manos del municipio principalmente, seguir con esa línea de seguridad. En estos momentos Puerto Vallarta es la envidia de otros destinos, en donde la inseguridad es tal que no respetan que haya familias vacacionando, de todos modos echan bala.

¿QUIÉN NORMA A LOS GUARURAS DE LOS ANTROS?

Dice Juan Pablo, se omite su apellido a petición del interesado por razones de seguridad, que los guaruras de los antros de Puerto Vallarta, gozan de una inexplicable impunidad. Discriminan a los mexicanos que buscan divertirse. No a todos porque a los que ven güeritos y de dinero hasta les hacen caravana, para que pase. Pero eso no es motivo de su queja, dice que la discriminación es parte de la historia de los antros vallartenses. Reconoce que la vez que fue atacado por un guarura dentro de un antro, estaba ebrio, pero sin ofender a nadie y pagando lo que se consumía, pero que al paso de la noche se fue llenando y así nada más llegó un guarura y le dijo vas para afuera, pero primero paga porque necesitamos el lugar.
“Como es lógico me encabroné, y me negué a levantarme y salir, pero así me fue. El tipejo guarura se me fue encima y pues yo me defendí cuando vio que no podía, sacó un aparato de esos que le dicen “chicharras” que dan toques y me la pegó varias veces al cuerpo, y viendo que ni así me doblaba porque a pesar de que me sentía muy mal le seguí ofreciendo resistencia porque a diario hago ejercicio, siguió pegándome al cuerpo ese aparato, hasta que me cansé y opté por salirme”, explicó.
Dijo Juan Pablo que la quemada le dejó huellas que llegó a su casa y pensó en llamar a la policía y denunciar los hechos, pero que se le quitaron las ganas cuando recordó que en los antros del centro había policías cuidándolos, “lo que quiere decir que no iban a hacer nada, porque yo no cometí ningún acto que mereciera que me sacaran, yo me estaba divirtiendo sanamente, hasta que llegaron a echarme para afuera”.
El denunciante dijo que es sorprendente la impunidad de que gozan las guaruras de los antros, por lo que preguntó bajó qué norma trabajan, si federal, estatal o municipal, o si hacen lo que quieren y trabajan en la ilegalidad. “Esas chicharras que utilizan son armas que pueden matar a una persona, en mi caso sin que sea presumido aguante los “toques” porque hago mucho ejercicio, pero un día se les puede pasar la mano y entonces sí van tener problemas”.
Hasta ahí lo denunciado por Juan Pablo, quien manifestó ser vallartense, que frecuenta los tugurios y que le gusta la vida nocturna por lo que conoce y ha visto muchos casos de agresiones y discriminaciones de los guaruras. Dos cosas llaman la atención de lo que señala Juan Pablo, una que cuando a los policías se les sorprende abusando contra un ciudadano, que los golpean o que lo agreden son castigados, y los guaruras tienen impunidad. La otra es que Derechos Humanos al menos en Puerto Vallarta, es un adorno más en la Colonia Fluvial Vallarta.

OTRA ACCIÓN POSITIVA DE TRÁNSITO MUNICIPAL

En días pasados les comenté en este espacio, de un agente de Tránsito Municipal, que en el crucero que la Avenida Fluvial con la Francisco Villa, al ver que a una persona que se desplazaba en una silla de ruedas se le dificultada el cruce, de inmediato paró la motocicleta se bajó y empujó la silla hasta ponerlo en la banqueta. Me pareció un buen gesto del agente, que por desgracia no supe su nombre. Esto ya da una idea de que hay nueva actitud de estos servidores públicos, a veces tan vilipendiados y tan criticados, algunos con razón, otros si ella.
Pero hay otra razón para señalar que las huestes Everardo Rubio Ávalos, el famoso “Tigre Boludo” jefe de Tránsito Municipal, utilizan mejor sus criterios. Me hicieron llegar un comentario y una foto, sobre un incidente que no pasó a mayores por el buen criterio del agente vial. Resulta que estaban ballesteando las calles de Fluvial, que llevan a donde la policía tiene una caseta y en donde se hacen los cambios de turno, iba un taxista delante de otros automóviles que ante la ausencia de letreros de advertencia que estaban pintando llegaron hasta donde realizaban los trabajos. Un tipo que estaba a un costado de la maquinaria que se utiliza para pintar las líneas respingó y no dejaba pasar a los automovilistas, los que le decían que no había ningún letrero de desviación por las obras. En eso llegó un agente de Tránsito y de inmediato el prepotente tipo le hizo señas al agente como diciéndole que les diera para atrás. El agente se bajó de la motocicleta vio la situación y dio pase a los vehículos, ya que no había ninguna advertencia y, además, ya se podía pasar sin problemas. Buena actitud del agente, que no se dejó llevar por una persona sin criterio.

PD.- Mañana estaré fuera, nos vemos el lunes Dios Mediante.